Aliñar boquerones en vinagre

vinagre balsámico con anchoas

El intenso sabor a pescado y salado de las anchoas les ha dado mala fama, incluso entre los comedores más aventureros. Pero las experiencias decepcionantes suelen deberse a productos baratos y excesivamente salados.
Las anchoas son peces pequeños y delgados que se encuentran en el Mar Negro, el Mediterráneo y los océanos Pacífico y Atlántico. Sin embargo, cuando se ven en el supermercado es más probable que sean en conserva que frescas.
Los filetes de anchoa curados en sal y envasados en aceite de girasol o de oliva son los más baratos y fáciles de conseguir. Se venden en tarros altos y finos que se pueden volver a cerrar, lo que es bueno si sólo se van a utilizar unos pocos. También hay latas o botes de anillas horizontales, pero asegúrese de pasar lo que le sobre a un recipiente sellado y de que los filetes estén sumergidos en aceite, ya que el almacenamiento en una lata abierta contaminará el sabor.
Otra forma de comprarlas es envasadas en sal. Las anchoas enteras en salazón son más carnosas, firmes y dulces, pero hay que dedicar una media hora a prepararlas. Suelen quedar con las espinas y las aletas intactas, por lo que hay que filetearlas. Después de quitarles el exceso de sal y enjuagarlas con agua, un remojo adicional en leche o vino blanco puede ayudar a ablandarlas. Guarde las anchoas que no haya tocado en un tarro de cristal en la nevera hasta seis meses.

vinagreta fácil de anchoas

Son poco comunes en los mercados de pescado aquí en los EE.UU. En su mayoría, las encontrará conservadas en sal o aceite, así como ahumadas, secas, encurtidas y molidas en una pasta que se vende en tubos. Y aquí hay algo que quizá no sepa: La salsa de pescado del sudeste asiático se suele elaborar con -adivinó- anchoas.
Las anchoas suelen venderse en pequeñas latas o tarros. Las anchoas en tarro son mi preferencia, en parte porque puedes ver lo que tienes. Además, si usas sólo una o dos anchoas, puedes meter el tarro en la nevera. Las anchoas en lata hay que pasarlas a otro recipiente una vez abiertas y refrigerarlas.
En cuanto a la marca a comprar, Ortiz es mi favorita. Su precio es elevado, pero un poco es suficiente para esta receta. Para opciones más económicas, busque Agostino Recca y Talatta, dos marcas italianas que vale la pena probar.
Si le preocupa que el aliño sepa a pescado, no lo hará. De hecho, es posible que ni siquiera sepas que lleva anchoas si alguien te lo ha preparado. Sólo pensarás que es un aliño sabroso y picante con un sabor que te hará querer comer más ensalada. ¿Y qué puede haber de malo en ello?

aderezo cremoso para ensaladas de anchoas

Son poco comunes en los mercados de pescado aquí en los EE.UU. Principalmente, las encontrará conservadas en sal o aceite, así como ahumadas, secas, encurtidas y molidas en una pasta que se vende en tubos. Y aquí hay algo que quizá no sepa: La salsa de pescado del sudeste asiático se suele elaborar con -adivinó- anchoas.
Las anchoas suelen venderse en pequeñas latas o tarros. Las anchoas en tarro son mi preferencia, en parte porque puedes ver lo que tienes. Además, si usas sólo una o dos anchoas, puedes meter el tarro en la nevera. Las anchoas en lata hay que pasarlas a otro recipiente una vez abiertas y refrigerarlas.
En cuanto a la marca a comprar, Ortiz es mi favorita. Su precio es elevado, pero un poco es suficiente para esta receta. Para opciones más económicas, busque Agostino Recca y Talatta, dos marcas italianas que vale la pena probar.
Si le preocupa que el aliño sepa a pescado, no lo hará. De hecho, es posible que ni siquiera sepas que lleva anchoas si alguien te lo ha preparado. Sólo pensarás que es un aliño sabroso y picante con un sabor que te hará querer comer más ensalada. ¿Y qué puede haber de malo en ello?

aderezo de anchoas para ensaladas

Las anchoas tienen a veces mala fama, lo que no es del todo justo. En España, estos deliciosos y saludables pescaditos se preparan de diversas maneras: curados en sal, marinados o en escabeche, e incluso rebozados y fritos. Hay una preparación para cada persona y la calidad también varía mucho (para las anchoas curadas en sal se puede encontrar una lata que cuesta alrededor de 1 dólar y otra que cuesta 30 dólares; es mejor apostar que hay una gran diferencia de sabor entre las dos).
Una de nuestras recetas favoritas de anchoas españolas es ésta, que consiste en anchoas frescas marinadas en vinagre, aceite de oliva y ajo picado. En España se llaman boquerones en vinagre y son una tapa tradicional y muy popular en todo el país. En todas las familias hay al menos un cocinero que prepara estos sabrosos boquerones en vinagre, a menudo acompañados de montones de perejil fresco. Es una receta fácil, y lo más difícil es esperar a que el pescado se marine. Como se trata de una receta de pescado crudo, se recomienda encarecidamente congelar los boquerones después de limpiarlos para evitar cualquier posibilidad de enfermedad.