No es lugar para viejos

No hay país para ancianos secuela

Cada año, Age UK recibe miles de consultas relacionadas con crisis de vivienda. La falta de vivienda puede ser devastadora para personas de todas las edades, pero para las personas mayores en particular, plantea implicaciones más amplias para los servicios de salud y de atención social, que ya están al límite.
Miles de personas mayores son aceptadas como sin techo por las autoridades locales cada año y también hay muchas personas mayores “sin techo ocultas” que se alojan con amigos o familiares a corto, medio y largo plazo.
Otros miles viven en viviendas inadecuadas debido a la falta de ayudas y adaptaciones, lo que significa que pueden ser incapaces de entrar y salir de casa o moverse con seguridad dentro de su hogar, y su calidad de vida es pobre.

No country for old mennovela de cormac mccarthy

No es país para viejos es una película de suspense del neo-oeste estadounidense de 2007 producida, dirigida, escrita y editada por Joel y Ethan Coen[1][2] Basada en la novela homónima de Cormac McCarthy, la película trata sobre un hombre corriente al que el azar le entrega una fortuna que no es suya, y el consiguiente drama del gato y el ratón cuando los caminos de tres hombres se entrecruzan en el paisaje desértico del oeste de Texas en 1980. [La película está protagonizada por Josh Brolin, Tommy Lee Jones y Javier Bardem, con Woody Harrelson, Kelly Macdonald, Garret Dillahunt, Tess Harper y Beth Grant en papeles destacados[4].
La película se estrenó en el 60º Festival de Cine de Cannes el 19 de mayo de 2007,[5] donde fue nominada a la Palma de Oro.[6] Después de una exitosa proyección en el Festival Internacional de Cine de Toronto,[7] Miramax y Paramount Vantage dieron inicialmente a la película un estreno limitado en 28 cines en Estados Unidos el 9 de noviembre.[8] La película se estrenó posteriormente en 860 cines en Estados Unidos y Canadá el 21 de noviembre. No Country for Old Men ha recaudado en todo el mundo más de 172 millones de dólares con un presupuesto de producción de 25 millones de dólares[9]. Rotten Tomatoes, un agregador de críticas, estudió 265 críticas y consideró que el 93 por ciento eran positivas[10].

Temas de no es país para viejos

Anton Chigurh (/ʃɪˈɡɜːr/) es un personaje de ficción y el principal antagonista de la novela de Cormac McCarthy No es país para viejos, y de su adaptación cinematográfica del mismo nombre, en la que es interpretado por el actor español Javier Bardem.
La interpretación de Bardem como Chigurh fue ampliamente alabada por la crítica cinematográfica, y ganó un Oscar, un Globo de Oro y un Premio de la Academia Británica de Cine por su papel. Otros reconocimientos incluyen la presencia de Chigurh en numerosas listas de grandes villanos, sobre todo en la lista de los 100 mejores personajes del cine de todos los tiempos de la revista Empire, en la que ocupó el puesto número 44, así como su nombramiento como la representación más realista de un psicópata por un grupo independiente de psicólogos en el Journal of Forensic Sciences[1].
Chigurh es un asesino a sueldo que carece de conciencia, remordimientos y compasión. Carson Wells, uno de los personajes centrales de la novela, lo describe como un “asesino psicópata”, de unos 30 años, de tez oscura y ojos “azules como el lapislázuli… como piedras mojadas”. Su arma característica es un aturdidor de perno cautivo, que utiliza para matar a sus víctimas y también como herramienta para disparar a las cerraduras de las puertas. También maneja una escopeta semiautomática Remington 11-87 con supresión de sonido y una pistola (así como una TEC-9 en la adaptación cinematográfica). Esta escopeta en particular no se introdujo hasta 1987, a pesar de que la película tiene lugar en 1980. Tanto en la novela como en la película, Chigurh lanza una moneda para decidir el destino de algunas de sus víctimas.

El final de “no country for old men” se explica

“Creo que cuando crezcas serás tan feliz como lo vas a ser. Tendrás momentos buenos y malos, pero al final serás tan feliz como antes. O igual de infeliz. He conocido a gente que nunca lo ha superado”.
“Tuve dos sueños con él después de su muerte. No recuerdo muy bien el primero, pero era que me encontraba con él en algún lugar de la ciudad y me daba algo de dinero y creo que lo perdía. Pero el segundo era como si ambos estuviéramos en tiempos pasados y yo estaba a caballo atravesando las montañas de noche. Atravesando un paso en las montañas. Hacía frío y había nieve en el suelo y él pasó junto a mí y siguió adelante. Nunca dijo nada. Sólo pasó cabalgando y tenía esta manta envuelta alrededor de él y tenía su cabeza abajo y cuando pasó cabalgando vi que llevaba fuego en un cuerno como la gente solía hacer y pude ver el cuerno por la luz dentro de él. Del color de la luna. Y en el sueño supe que él seguía adelante y que se disponía a hacer una hoguera en algún lugar ahí fuera, en toda esa oscuridad y todo ese frío, y supe que cuando yo llegara él estaría allí. Y entonces me desperté”.